Buenos días compañeros. Hace tiempo que no me pasaba por el foro, pero en este momento de la mañana pienso que sólo ustedes pueden entender como me siento. Afortunadamente después de muchos años de sufrimiento tengo una vida considerablemente estable. He conseguido poder trabajar por mi cuenta algo muy importante para mi, pues ya no soporto la presión de una gran empresa, ni el mal gesto de un compañero. Mi familia está bien y acudo a un grupo de personas que han tenido problemas con adicciones y que están recuperadas, aunque de ello ya sabemos nunca hay una recuperación total. Es un grupo fantástico y con ellos encuentro cierta libertad y aire puro. Sin embargo miren que paradoja. Yo que me quejo siempre de mi soledad, me doy de bruces de que soy yo mi propia cicuta. Ayer había en el grupo un almuerzo y estaba entre ilusionada y asustada. Todo el mundo disfrutando y yo sudando. Qué pasó? que a la hora me tuve que marchar llorando. Por qué? pues aunque creo que tengo herramientas hoy en día para hacer un auto-examen, pues no lo puedo entender. Claro ellos no son Borderline, ni saben qué es eso. Ni siquiera sé si es mi enfermedad la que me impide las relaciones humanas a una persona que ama tanto a su prójimo y a la vida social. Por eso aunque me siento fuerte estoy triste y decepcionada de mi misma. De ver que todavía hoy en día me puede más la emoción que la razón. Qué me pasó?. ALguien tiene idea?. Saludos afectuosos

