La_Bohemia
Usuario veterano
A medida que mi nula capacidad de relacionarme disminuyó (fruto de mi propia voluntad por considerar a la mayoría de las personas que ocupan éste plano físico, banales, vacías, y extremadamente crueles, sádicas), mi mundo interior ha crecido de forma exponencial, así como mi ostracismo , y mi capacidad para abrirme aún en foros, de manera escrita.
Es curioso porque me gusta leer y solía escribir en épocas de antaño, en madrugadas de desvelo en donde los demonios me atrapan atrevidamente y yo indefensa, solo me dejo invadir, pero mi depresión y mi TPE han moldeado a un ser que desconozco, pero a su vez, es como que me sintiera mas yo misma . Más auténtica, sin esperar la aprobación del resto, sin importarme verdaderamente nada de todo, de todos, con una personalidad más firme, sólida, madura por el legado de la escuela del dolor. Suena extremo, pero así lo vivencio y es hasta liberador. Todo ésto y más, me han hecho una persona solitaria al extremo, que transita su camino por éste plano taciturna y sin buscar apoyo en las personas, he aprendido a lamer mis heridas en total y absoluta soledad, sin amigos y con una familia ausente y pálida.
Hace más de dos meses no salgo de casa ( o más), lo vivo de forma natural, sé que no lo es, pero en éste aislamiento autoimpuesto es donde hallo algo de paz, el no tener que ver y escuchar gente, me descomprime, me libera. Inmersa en mi propio mundo me hallo, como bien dijo Ian Curtis: "Me in my own world".
Mi relación con el mundo es ausente, o sea, no existe relación; hace largo tiempo me dí cuenta que allá afuera no hay nada para mí, soy una hikikomori y, sobre todo, una outcast.
Sufro mucho en silencio, siempre me sentí incomprendida y me he convertido hace años (más de los que puedo recordar) en una espectadora y no partícipe de todo...
Solo quise expresarme de forma escueta ante ustedes hasta que me sienta con energías y predispuesta a hacer una presentación más formal y completa.
Desde ya, gracias de antemano por leerme.
Es curioso porque me gusta leer y solía escribir en épocas de antaño, en madrugadas de desvelo en donde los demonios me atrapan atrevidamente y yo indefensa, solo me dejo invadir, pero mi depresión y mi TPE han moldeado a un ser que desconozco, pero a su vez, es como que me sintiera mas yo misma . Más auténtica, sin esperar la aprobación del resto, sin importarme verdaderamente nada de todo, de todos, con una personalidad más firme, sólida, madura por el legado de la escuela del dolor. Suena extremo, pero así lo vivencio y es hasta liberador. Todo ésto y más, me han hecho una persona solitaria al extremo, que transita su camino por éste plano taciturna y sin buscar apoyo en las personas, he aprendido a lamer mis heridas en total y absoluta soledad, sin amigos y con una familia ausente y pálida.
Hace más de dos meses no salgo de casa ( o más), lo vivo de forma natural, sé que no lo es, pero en éste aislamiento autoimpuesto es donde hallo algo de paz, el no tener que ver y escuchar gente, me descomprime, me libera. Inmersa en mi propio mundo me hallo, como bien dijo Ian Curtis: "Me in my own world".
Mi relación con el mundo es ausente, o sea, no existe relación; hace largo tiempo me dí cuenta que allá afuera no hay nada para mí, soy una hikikomori y, sobre todo, una outcast.
Sufro mucho en silencio, siempre me sentí incomprendida y me he convertido hace años (más de los que puedo recordar) en una espectadora y no partícipe de todo...
Solo quise expresarme de forma escueta ante ustedes hasta que me sienta con energías y predispuesta a hacer una presentación más formal y completa.
Desde ya, gracias de antemano por leerme.