Buenas noches Gianella,.. aquí es de noche. Te puedo asegurar que sé lo que sientes.
Primero de nada, el primer trabajo siempre es difícil para todos. Muchas de las cosas que vas a sentir y que te van a pasar les pasa a todo el mundo, no solo a tí porque tengas TPE.
Mi consejo, no trates de evitar todo lo que pase por tu cabeza, ni empieces un diálogo contigo misma intentando racionalizar. Simplemente sé consciente de que tu pensamiento son meras palabras e imágenes. No representan objetivamente la realidad ni a ti misma. Acéptalo sin más. Lo que importan son tus acciones. Concentración absoluta en lo que tienes entre manos, tus pensamientos son una radio molesta, el temblor de manos o síntomas similares son sin duda molestos pero no te van a impedir llegar a buen puerto. Solo si empezamos a rumiar y pensar sobre ello, "esto no debería estar pasándome" terminamos dramatizando y dejando que nuestros sentimientos y pensamientos nos dominen. Entonces es cuando todo se descontrola.
Lo que te digan tus jefes, compañeros o clientes, tienes que mirarlo igualmente como si fueran imágenes en tu memoria y que ya no existen ni son reales. Solo sirven si te son útiles. De lo contrario son una mera radio chillona. Tienes que verlo como una suerte de gimnasio. Tú no va a ir realmente a trabajar, ni a contentar a tu padre ni a tu jefe. El trabajo te podrá durar más o menos, salir mejor o peor, te podrá gustar más o te podrá gustar menos.. tu allí vas a entrenarte para la vida. A mejorar, a crecer. Día a día. Un día más. Y ya está. Vas a una escuela de crecimiento personal. Solo debes de compararte respecto a la persona que eras el día anterior y ver como has crecido un poquito más, te has desafiado más de lo que alguna vez pensaste y también has llegado más lejos.. no te compares nunca con tus compañeros ni con nadie más.
Al final solo somos aquello que hacemos para cambiar lo que somos. Y llegar o no a la meta no es lo más importante, muchas veces, lo que importa, es el camino.