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Monica
Pues veréis, es una cosa muy tonta la que voy a contar y quizás le dé más importancia de la que deba pero no puedo evitar sentirme como me siento. Como algunos sabréis, me he puesto a dieta nada más y nada menos que en este mes de diciembre lleno de fiestas y reuniones familiares pero eso es lo que tiene actuar por impulsos jaja. El caso es que el miércoles pasado fui a mi nutricionista y en 15 días he perdido la friolera de 4'5 kgs. Esta fenomenal verdad? Pues lejos de sentirme contenta y orgullosa por el resultado de mi sacrificio, me ha dejado completamente indiferente como si la cosa no fuera conmigo. Es más, tiendo a negativizarlo todo y solo pienso en lo que aún me queda por perder. Eso me pasa en todos los ámbitos de mi vida que en vez de fijarme en lo que consigo, siempre estoy alerta a lo que aún me queda por conseguir. Es por ello que no puedo disfrutar de nada. Paso por la vida como de puntillas y aunque reflexiono mucho sobre las cosas y en mi cabeza están muy claras a la hora de ponerlas en práctica me puede más mi interior convulso lleno de contradicciones y extremos. A alguien más le sucede esto? Si es así me gustaría saber cómo hace por superarlo.