Nada más ver esa imagen esto es lo que se me ha venido a la mente. En esa época de recreativas yo era pequeño y recuerdo a mis padres comprarme las mismas botas de fútbol de la imagen, las total 90, y ser el niño más feliz del mundo saliendo con los compis de clase a echar unos partidos durante horas todas las tardes y alguna que otra vez cuando nuestros padres nos daban algunas monedillas ir a los recreativos a jugar al futbolín o al metal slug. Éramos felices y no lo sabíamos. ¡Qué bellos recuerdos!